| período es ocasión para ayuno y la
penitencia, tiempo de austeridad y vigilia. Es una fecha
móvil en el calendario. Este 2003 es el miércoles
5 de marzo.
El primer día de la Cuaresma es llamado Miércoles
de Ceniza por la práctica vigente desde el siglo
IV, de colocar cenizas sobre la cabeza de los penitentes
que acuden a los templos para realizar ceremonias de
expiación por los excesos cometidos durante el
Carnaval. Antiguamente se rociaban cenizas sobre las
cabezas de los fieles que, trajeados con hábitos
de penitencia, debían acudir a los templos en
esta fecha. Actualmente sólo se traza una cruz
con cenizas sobre la frente de los cristianos que voluntariamente
acuden al templo. Las cenizas para llevar a cabo esta
práctica, se obtienen de la incineración
de las palmas benditas, repartidas el Domingo de Ramos
del año anterior que son conservadas para este
propósito. Son símbolo de penitencia y
de la brevedad de la existencia terrenal para los católicos
y con su aplicación sobre la frente se recuerda
el texto del Génesis "Polvo eres y en polvo
te convertirás".
Antiguamente las observancias de la Cuaresma eran bastante
rígidas en lo relacionado con el ayuno y la abstinencia,
que debían ser cumplidos estrictamente ya que
durante el período se recuerdan los cuarenta
días de ayuno y meditación que pasó
Jesús en el desierto. Sólo permitían
una comida al día en la cual no se consumían
carnes, huevos o pescado. Esto quizás podría
explicar los excesos en el período anterior al
Carnaval en conocimiento de las características
de austeridad que tendría el tiempo que le sucedería.
Paulatinamente la Iglesia ha ido modificando sus mandatos
y se permitió el consumo de carnes de aves y
pescado, más no de carnes rojas. Actualmente
los cristianos se someten a abstinencia de carne sólo
los días viernes de la temporada de Cuaresma,
la cual sustituyen por pescado o carne de aves.
El quinto Domingo de Cuaresma para la Iglesia ya es
el comienzo del ciclo de Pasión. Son cubiertos
los altares e imágenes sagradas en los templos
con lienzos de tonos violetas, color litúrgico
símbolo del arrepentimiento y la penitencia usado
también en el tiempo de Adviento. El Carnaval
desde la antigüedad se caracterizó por una
serie de festejos desenfrenados cuya duración
y límites a través de la historia han
variado según las costumbres locales. Indica
Caro Baroja, notable investigador español, que
en textos importantes del siglo XVII el período
comprendido entre el primer día del año
y el Miércoles de Ceniza, primer día de
Cuaresma, era el apropiado para utilizar de manera lícita
las máscaras y salir con ellas a las calles.
Según este autor en las calendas de enero, cortejos
o grupos de personas enmascaradas se veían por
los pueblos y campos de diversos países de Europa
y el Nuevo Mundo con disfraces variados. Entre los más
comunes estaban los de hombres trajeados de mujer y
los de viejos y viejas; que en su recorrido realizaban
representaciones teatrales, a pesar de haber sido condenada
por la Iglesia esta "costumbre pagana", desde
el siglo IV, pero se trataba de un hábito muy
antiguo difícil de erradicar.
La usanza de realizar el entierro simbólico del
Carnaval el Miércoles de Ceniza es una costumbre
muy difundida en países europeos y latinoamericanos.
El Carnaval era representado por la figura de un muñeco
al cual acompañaban los personajes que fingen
de dolientes simulando el llanto y profundo duelo y
profiriendo gritos de consternación. En general
se trataba de representaciones bufas en las que participa
activamente la población. Estas figuras, representación
del Carnaval, eran muy frecuentemente incineradas o
enterradas en los cementerios en medio de la gritería
popular y el llanto simulado. Frazer en su obra "La
Rama Dorada" reseña la manera de enterrar
el Carnaval en Miércoles de Ceniza, en la región
de Provenza: una efigie que lo representaba, se enfrentaba
a un tribunal burlesco ocupando el banquillo de los
acusados.
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