| Aún y cuando son escasos los datos históricos relacionados
con la aldea de Santa Ana, jurisdicción de la otrora Muy Noble
y Muy Leal Ciudad de Santiago de los Caballeros de Guatemala, actualmente
La Antigua Guatemala, se sabe que antes de llevarse a cabo la traslación
de la Ciudad de Santiago de Guatemala al valle de Panchoy, el presbítero
don Juan Godínez, que durante la conquista del reino de Guatemala,
había sido capellán de los conquistadores que estaban
bajo el mando de don Pedro de Alvarado y Contreras en 1524; y que
más tarde fue deán de la S. I. Catedral, fue el fundador
pocos años más tarde de la aldea que puso bajo la advocación
de Santa Ana, haciendo construir un modesto oratorio a su memoria,
que en 1541 fue elevada a la categoría de ermita y cuya construcción,
estilo barroco, aún podemos admirar. Como se observa, esta
ermita de Santa Ana, fue la primera que existió en el valle
de Panchoy y lo mismo que la aldea se localiza al sur oriente de La
Antigua Guatemala, distante un kilómetro de la ciudad colonial.
En dicho templo puede admirarse la magnífica escultura barroca
de Santa Ana, lo mismo que una escultura procesional de Jesús
Nazareno, ignorándose el nombre de los artistas que las burilaron;
del Nazareno se tiene noticia que el artista se comprometió
a entregarlo mediante le fuera dado un canastillo de monedas de
plata, mas fue tal el gozo que experimentaron los vecinos al recibir
la obra que, en vez de uno le entregaron dos canastillos de monedas.
Otra escultura colonial que merece citarse es la de La Dolorosa.
La solemne procesión de Jesús Nazareno que tiene
lugar el cuarto domingo de cuaresma y que, hasta 1937, constituía
la primera de esta época que salía, ya que desde entonces
comenzaron a salir la del Santo Cristo del Perdón, el primer
viernes de cuaresma, de la parroquia de San José (Catedral);
la de Jesús Nazareno de Santa Catalina Bobadilla, el primer
domingo de cuaresma, la de Jesús Nazareno de la aldea de
Santa Inés del Monte Pulciano; y la de Jesús Nazareno
del municipio de Jocotenango, Sacatepéquez, el tercer domingo
de cuaresma. Una característica del Nazareno de la aldea
de Santa Ana, lo constituye su cabellera que está tallada
en madera y que no es de cabello natural, lo que la hace más
bella.
Al frente del anda se observaba una leyenda que rezaba: "Dichosos
ustedes". Sobre un risco grande de piedra cincelada un ángel
sosteniendo un cruz. Luego se presentaban doce figuras humanas que
representan a los doce apóstoles. Al centro del decorado
sobre un basamento que emulaba la patria celestial en un Catafalco
de influencia Neoclásica se veía a la Consagrada Imagen
de Jesús Nazareno, revestido con túnica de color fusia
y bordados en hilo de oro. Simbolizando la figura del ser "Dichoso"
en llevar su propia cruz sobre todo el cumplimiento veraz de la
voluntad de Dios Padre todo poderoso. El decorado culminaba con
una figura que representaba a Dios Padre todo poderoso y varia figuras
angelicales en actitud de alabanza y adoración al bendito
nombre del Señor. "Porque será grande, la Recompensa"
era la leyenda que cerraba todo el decorado alegórico.
|