La aldea de San Gaspar Vivar se encuentra en las faldas
del Volcán de Agua y a tres kilómetros al
sur de La Antigua Guatemala a cuya jurisdicción pertenece
desde el primero de octubre de 1935, por acuerdo gubernativo;
antes perteneció por algunas décadas al que
fuera municipio de San Pedro Las Huertas, actual aldea de
la cabecera departamental, Antigua Guatemala.
Su altura sobre el nivel del mar es de 1,530 metros. Goza
de clima templado y agradable durante todo el año.
Su población actual es de aproximadamente de mil
habitantes; todos ellos laboriosos que se dedican a la agricultura,
existiendo magníficos artesanos.
Sus principales cultivos son: café, maíz,
fríjol; cuenta con hortalizas y frutales de excelente
calidad.
Su comercio lo hace directamente con La Antigua Guatemala
y lugares circunvecinos. Cuenta con los servicios esenciales
de agua potable, alumbrado público y transporte,
entre otros.
Los vecinos de San Gaspar Vivar profesan en su mayoría
la religión católica, existiendo muy pocos
que profesan otros credos de diferentes denominaciones.
San Gaspar Vivar fue fundado por don Luis de Vivar en el
siglo XVII llegando a contar en esa época con regular
población hasta 1773, año en que fue destruida
La Antigua Guatemala. Hacia 1776, algunas de las familias
de San Gaspar Vivar se trasladaron por disposición
del gobierno, a la Nueva Guatemala de la Asunción.
Entre sus construcciones más sobresalientes merecen
citarse las ruinas de su iglesia católica, estilo
barroco, del siglo XVII; de esa época también
data la hermosa fuente que luce su amplia plazuela.
Hacia la década de 1930, el templo prácticamente
fue abandonado y su hermoso retablo dorado, las esculturas
de San Gaspar, policromadas, del siglo XVII, y de autor
anónimo, lo mismo que la imagen de Jesús Nazareno
y otros enseres fueron trasladados a La Antigua Guatemala
y colocados en una de las salas del Museo Colonial, llamado
también de arte religioso. Llama la atención
su retablo por la delicadeza de su talla dorada que se complementa
con los óleos de San Baltasar y San Melchor.
Esta aldea, después del terremoto del 4 de febrero
de 1976, volvió a cobrar importancia al trasladarse
a dicho lugar numerosas familias.
En esta aldea funciona desde hace pocos años el
Hogar para Niños "Hermano Pedro".
Por la cercanía con La Antigua Guatemala y la facilidad
de transporte, bien vale la pena visitar este lugar que
con sus monumentos y el sitio donde se encuentra es bastante
interesante. |