Escasos son los datos que conocemos de este ensoñador
rincón del Valle de Panchoy. Sólo sabemos
que el fundador de esta numerosa comunidad fue el presbítero
don Juan Godínez que, durante la conquista de este
reino, fue capellán de los conquistadores españoles
y que su templo, dedicado bajo la advocación de Santa
Isabel de Hungría, fue estrenado y puesto al servicio
del culto religioso en el siglo XVII. En aquella época
se llamó a este lugar "barrio de los jaboneros",
en virtud de que su vecinos se dedicaban a la elaboración
de jabón. Este templo sufrió serios daños
con los terremotos de 1717, 1773 y los de 1917-1978. Desde
entonces quedó en ruinas y recientemente fue objeto
de restauración en su fachada. Su fiesta patronal
se celebra el 19 de noviembre con solemnes actos religiosos,
culturales, sociales, deportivos y populares. Desde el siglo
pasado pasó a la categoría de aldea la Ciudad
de La Antigua Guatemala.
Santa Isabel complementa su belleza con la hermosa cruz,
tallada en piedra maciza que luce su fachada y que fue colocada
en 1673.
Este barrio y luego aldea se localiza unos trescientos
metros al oriente de la iglesia del Calvario y al sur oriente
de la Ciudad de Santiago de Guatemala, hoy La Antigua Guatemala.
Su altura sobre el nivel del mar es de 1,530 metros. Goza
de clima templado y agradable todo el año.
Cuenta con todos los servicios públicos necesarios:
agua potable, alumbrado eléctrico, drenajes, transporte,
etc.
Entre sus construcciones, frente a las ruinas, hace algunos
años se construyó un hotel que funcionó
como tal muy poco tiempo.
En la actualidad tiene una población de aproximadamente
unos mil habitantes; en su mayoría excelentes artesanos
y algunos se dedicaban a la agricultura.
Por la belleza del lugar bien vale la pena, si se dispone
de tiempo, visitar estas ruinas que nos harán evocar
tiempos mejores de aquella época. |