La aldea de San Juan Gascón, administrativamente
corresponde al municipio de La Antigua Guatemala y se encuentra
al oriente de dicha ciudad, sobre la carretera asfaltada
que de La Antigua Guatemala conduce a la capital del país.
Dista de la metrópoli colonial un poco más
de un kilómetro y medio. Su altura sobre el nivel
del mar es de 1,530 metros. Goza de clima templado y agradable
durante casi todo el año.
Sus habitantes son laboriosos y se dedican principalmente
a la agricultura, existiendo además magníficos
artesanos.
Cuenta en su jurisdicción con una magnífica
finca cafetalera llamada "El Cadejo", que durante
la época de dominación española perteneció
a la familia del poeta Rafael Landívar y Caballero,
jesuita, que se dedicaba a la elaboración de pólvora.
Dentro de su industria cuenta con una fábrica de
ladrillo refractario.
Sus vecinos gozan de todos los servicios públicos
esenciales: agua potable, alumbrado público y su
comercio lo realizan directamente con la cabecera municipal
y la capital del país.
La mayoría de sus habitantes profesa la religión
católica y muy pocos, otras religiones de distintas
denominaciones.
Entre sus principales edificios pueden citarse su templo
católico dedicado a San Juan Bautista, cuya fiesta
titular celebran el 24 de junio de cada año, con
actos religiosos, culturales y deportivos; una escuela rural
mixta y algunos edificios particulares bien construidos.
San Juan Gascón fue fundada en el siglo XVII en
el lugar donde se estableció el caballero español
don Gascón de Guzmán, razón por la
cual las comunidades que allí se establecieron le
dieron ese nombre al lugar.
En su templo, además de la escultura de San Juan
Bautista, merece citarse la del Santo Cristo Yaciente, ambas
de aquella época, desconociéndose quién
fue el autor de las mimas. Un hecho que merece citarse es
que hace ya algunas décadas, los devotos del Santo
Cristo Yaciente dejaron de organizar la procesión
que durante la cuaresma salía de su templo para ingresar
en su recorrido al templo de San José (Catedral)
de esta ciudad, donde permanecía hasta el lunes de
Pascua de Resurrección, día en que, en horas
de la tarde, volvía a su templo. |